parece que el golpe me dejo los pensamientos revueltos como los cupones de esas ánforas (ánfora es una bonita palabra) del supermercado para el sorteo del departamento, y yo aquí escribiendo a ver si encuentro un ganador o por lo menos que alguno de mis pensamientos deje de ser una suma de deseos esperando el premio.
me sigue doliendo la cabeza y sé que no me sangra, pero tengo escalofríos a los que no puedo describir de otra manera sino como escalofríos plateados que se deslizan por mi espina y quizás gotean.
si me levanto a lo mejor me resbalaré en un charco plateado y me golpearé de nuevo la cabeza y a lo mejor haya sangre roja sobre lo plateado (que bonita combinación) o más escalofríos brillantes y metálicos recorriéndome la espina como bichitos de acero.
me he dado cuenta que por estos días escribo como si me persiguiera un demonio, y es que a lo mejor me están persiguiendo mis propios demonios, y a ver quien llega primero y se saca el premio, porque es que tengo tantos demonios como cupones que esperan el premio en los supermercados y bueno yo no los saco así nomás porque sacar a los demonios no es como sacar a un perro a pasear ni mucho menos como sacar un cupón ganador que te va a entregar las llaves de un lugar propio para vivir.
no.
los demonios, por el contrario, me pelan y me dejan sin casa, y hasta sin ganas de supermercado y mejor no los invoco porque a lo mejor mi puercoespín se va corriendo y mi gato se despierta.
hoy me di cuenta que he visto a una flor florecer, valga la redundancia, pero es que he seguido por varias noches como una bola verde y viva, hinchada, bastante horrible la verdad, al final reventó y dejó una flor rojísima que parece de papel, como esas flores que usan los payasitos (que no los payasos) en la solapa y te tiran agua y todos se ríen. un día de estos le tomo una foto y seguro me van florecer otras más.
yo no sé si es que alguien nos verá a nosotros florecer, o si me habrá visto ahora mismo golpearme la cabeza y que se me está floreciendo en la piel una flor verde-morada que duele de igual manera como les debe doler a las flores florecer (me gusta esa redundancia) o a las mujeres parir…
y hablando de flores y de plantas me atreví titulé así a este post porque al fin me atreví a comer ruibarbo, que antes no lo hice porque siempre pensé que me iba a saber a sávila y eso sabe como la peor cosa que yo haya propado en materia vegetal. el ruibarbo me lo he robado de mi vecino aunque yo sé que el sabe que me lo robo y sé que a él no le importa que le robe así como a mí no me importa que no limpie la entrada porque igual también es mi entrada y por eso la limpio yo, así que ya es la tercera vez que voy a robarme ruibarbos para masticarlos como conejo y pensar que si algo te lo robas y lo arrancas y lo comes directo desde la tierra, es más rico.
me volví adicta al ruibarbo además de cleptómana y que voy a hacer si no me quedan muchas opciones por estos días.
y será también que como no tengo muchas opciones escribo al galope como queriendo encontrar alguna otra opción además de la de correr, porque en realidad voy en una cabalgata que no me deja, no sé hasta donde iré a parar si ya no paro, pero ya vienen las vacaciones y no sé si es mejor o peor, y al final quién nos entiende, pero ya vienen y algo traerán, ojalá alguna banquita donde me pueda sentar a respirar y que la banquita tenga un letrero que me diga a dónde es que he llegado porque la verdad es que yo nunca lo he sabido…
permiso.
update ruibarboso
les he venido a presentar al ruibarbo porque soy su fan y pretendo extender el club...a ver que dicen ustedes... además como yo no tengo apellido, he estado pensando en llamarme Madru Ruibarbo (ya estoy ensayando mi firma)
el ruibarbo, además es una planta muy bonita con cuyas hojas una se podría hacer un vestido. si eva se hubiese puesto una hojita de ruibarbo en lugar de una de parra, otra sería la historia...
(posando para la foto: mi prima mary la del pueblo)




