cinco canciones

1./ domino dancing

hace días tenía en la cabeza la imagen de miles de piezas de dominó acomodadas una tras otra sobre un descampado hasta que empezaban a derribarse en cadena. esa imagen que seguramente todo el mundo ha visto en la TV.

yo pensaba en esa gente que acomoda las piezas dominó una tras otra, pensaba en que pensaban mientras acomodaban esas piezas. generalmente es algo que le gusta hacer a los japoneses.

imaginaba al equipo de japoneses, concentrados, poniendo las piezas con el cuidado de un cirujano, una tras otra, exactas. hasta que un día se deciden derribarlo todo y disfrutar con ello: disfrutar del derribo.

pensé en que si ellos se harían esta pregunta cuando todas la piezas estén derribadas: “y ahora qué?

todo esto, pues a veces tengo la impresión de que mi vida es así como esta imagen del dominó.

me la paso ordenando piezas de dominó, con precisión de cirujano, casi como una manía (porque soy muy perfeccionista) hasta que un día se derrumba todo.

no sé si decir que disfruto del derribo como los japoneses, pero sé que cuando el derribo sucede, dejo de acomodar cosas en mi vida. ya no acomodo las piezas y me dejo llevar por todo quizás hasta por la misma fuerza que derribó los dominós.

(a veces es agradable dejarse llevar, tan agradable como ver en la tele cuando caen los dominós)

entonces me vuelvo como una de las piezas de dominó de un equipo de japoneses, cayendo por inercia en medio otras miles piezas de dominó que puede que sean otros como yo o quizás yo misma.

inercia y derribo.

el derribo me lleva a escribir.

pero yo sí, después del derribo me pregunto: ¿y ahora qué?



2./ if god will send his angels

a veces creo que no conviene hacerse tantas preguntas.

aunque lo haya dicho einstein, a quien admiro (porque ese sí que era genio).

él decía:




lo importante es no dejar de hacerse preguntas.

un día me voy a encontrar con einstein y le voy a decir:

sí, es cierto lo que dices, albert, pero a veces las preguntas pesan porque uno quiere una respuesta inmediata, quiere saberlo todo.

tú, es que sabes mucho. si hasta sabes-porque yo sé que sabes- que dios existe por eso supongo que te será más fácil encontrar las respuestas.

imagino que primero einstein trataría de darme una respuesta a mi pregunta “y ahora qué? con una formula matemática o una ecuación lógica.

al final seguro como no le entendería nada, me diría: bueno, anda ve y haz lo que siempre haces.

y respuesta, eso es: escribir.

entonces como me sigo preguntando ¿y ahora qué? escribo esto.

(einstein debe estar sentado junto a dios en un teatro)


3./ estaban todos menos tú


ayer fui a un bar al que suelo ir con frecuencia, se llama barbeint.

cuando aún no sabía noruego pensaba que el dueño del bar se llamaba beint (suena a nombre noruego casi como bernt) pero luego cuando empecé a ir a clases de noruego me enteré que barbeint significa “descalzo” (barefoot)

me encantó esa palabra, barbeint. porque me recordó a la canción de U2 dancing barefoot que es una de mis favoritas y además es describe tal cual lo que (me) pasa en barbeint la mayoría de veces: Here I go when I don't know why / I spin so ceaselessly /'Til I lose my sense of gravity /I'm dancing barefoot/ Heading for a spin /Some strange music drives me on /Makes me come up like some heroine.

4./ it´s the end of the world as we know it (and i feel fine)


antes de llegar al barbeint, en un estacionamiento vi que debajo de un auto había una redondela de metal, algo así como la tapa de una lata de galletas.

había tomado un poco de vodka y al ver eso ahí me llevó a sentir pánico. llegué a creer que era una mina y que deberían haber seguramente varías otras repartidas por el estacionamiento. tuve un miedo tan grande duró quizás segundos hasta que llegué al pub.

luego ahí era todo como una guerra, mucha gente, mucho ruido, muchos bandos, todos disparándose unos a otros. yo era un soldado más y todos éramos carne de cañón. algunos estaban ya destrozados, cuerpos regados por todas partes.

llegué a la barra y pedí uno de esos tragos que son de colores y tienen una sombrillita. mientras me lo preparaban pensé en cómo será realmente vivir en un lugar que está en guerra constante, en donde las minas son una realidad y en donde el miedo no es cosa de vodka ni de treinta segundos.

con mi trago colorido en mano y mientras caminaba por el bar, me sentí ridícula y miserable. sentí que todo en el mundo (la humanidad) se estaba yendo a la mierda mientras aquí nos emborrachábamos con tragos con sombrillita.

me preguntaba por qué todo será así.

imposible conversar sobre eso ayer.

me dejé llevar por todo y tomé miserablemente miles de tragos con sombrillita mientras se acaba el mundo.


5./ you may say i´m a dreamer (but i´m not the only one)

cuando era niña mi abuela me decía que abra la biblia con los ojos cerrados y que encontraría la respuesta a mi pregunta.

yo aquí no tengo biblia, pero como la biblia es ficción pura, entonces abro libros de poesía o sino pongo una canción en random y cierro los ojos.

hoy día en lugar de los libros, puse una canción.

entonces sale una canción de oasis, de oasis que me gustan pero nunca tanto como para creer que tienen una respuesta (de sólo pensar en Liam Gallagher).

pero hoy fue la revelación:

la canción se llama “keep the dream alive” y dice un pedazo de la letra que se me quedó: “the answers dissapear when i open my eyes”

entonces me dije, luego de que caigan las piezas del dominó, luego de mi guerra de ayer en el bar, luego de las miserias, luego de mis amigas que no son mis amigas, luego de sentirte un poco sola y un poco allá y no aquí, luego de tener el corazón en el bolsillo, luego de saber que el mundo se está acabando, luego de volver a casa en un taxi en silencio oyendo sólo mi respiración y mis latidos, luego de mi derribo, luego de tanto, entonces lo que debo hacer es seguir soñando y no abrir los ojos.


(permiso)




1./reciclando



aquí reciclan todo.

hasta los restos de comida que luego los convierten en combustible.

lo que más me gusta reciclar es el vidrio.

si quisiera lo podría dejar en la puerta de mi casa y entonces vendría un camión a recogerlo una vez al mes.

pero a mi me gusta ir al contendor y tirar los envases uno por uno y escuchar como se revientan y se hacen añicos.

hoy sábado fui al contendor. es enorme. sólo hay uno en toda la ciudad.

por lo general no hay nadie pero hoy sábado me encontré con otros más reciclando.

nos mirábamos los unos a los otros disimuladamente. yo observaba como ajustaban los labios, como afinaban la mirada, como cambiaban la intensidad en los movimientos según lo que tiraban.

las botellas de vino siempre eran arrojadas con más fuerza. supongo porque eran grandes o porque el vino siempre carga consigo recuerdos.

algún tiempo atrás estrellé yo con mucha fuerza una botella de tinto australiano con esa la misma fuerza con la que tiro portazos de despedida.

era como estar desnudándonos en un basural y en ese acto de reciclar vidrio.

nos seguíamos mirando y había cierta malicia y placer en nuestras miradas. a veces también veía cierta tristeza. porque el estar ahí arrojando botellas de vidrio con tanto gusto nos delataba como seres tensos (e intensos) y que a veces no nos queda otra cosa que ir a ese contenedor y reciclar.

ese contenedor era nuestra única salida. los pedazos de vidrio roto, el olor rancio de vino, los recuerdos hechos añicos esperando ser reciclados.

así de jodido.



2./la materia no se destruye, se transforma.



y los sentimientos también, será porque a veces son tan intensos que se pueden tocar.

(yo he sentido el tacto del deseo)

debería existir una máquina para reciclar sentimientos.

o por lo menos un contenedor para poder estrellarlos unos contra otros y hacerlos añicos.

yo por más que quisiera tirar a la basura algunos, no puedo.

entonces debería reciclarlos y transformarlos en otra cosa. en algo útil si se pudiera.

sucede sí que a veces los sentimientos se transforman pero uno no lo puede escoger, sólo sucede un día que el deseo se transforma en nada, el amor en vacío, la soledad se transforma en niebla.

casi siempre los sentimientos intensos se transforman en nada.

y pienso, que ironía, que hacen de la basura combustible: que da luz, calor, movimiento e intensidad.

y me pregunto ¿cuál es el camino inverso desde la intensidad?.

¿a qué nos lleva todo eso?


3./poetas



me he dado cuenta que a veces me da pudor decir que escribo.

anoche que salí a un bar había mucha gente en una mesa de pronto me puse a hablar con un chico que tenía una camiseta a rayas.

hablábamos de las cosas de siempre. cuando vino la pregunta “¿y qué haces?” me respondió así de contundente “soy poeta”.
(yo también escribo, pensé)

sentí un golpe en la boca del estómago y tomé un trago de cerveza. cuando él me preguntó que hacía yo le dije que lavaba platos en un restaurante que es algo que hice una vez y me parece en cierta forma interesante.
(algún día a lo mejor cuente por qué).

los poetas siempre me han parecido personas interesantes. entonces seguí la conversación y le pregunté un poco más sobre lo que hacía/escribía. le dije que muy pocas veces había leído poesía (mentí) y el me habló de unos poetas noruegos y sólo me sonaba uno que suele escribir cosas referentes al clima de aquí, como la nieve.

(no entiendo bien la poesía en noruego)

le contaba que entre lo poquito que había leído me acordaba de lorca y que me había gustado. (me encanta lorca).

me dijo que nunca había escuchado de lorca.

le dije: hay una canción de leonard cohen basada en un poema de lorca.

él había escuchado la canción.

ya medios borrachos pensábamos en ir a pedírsela al DJ que tocaba entonces usher, black eyed peas, gasolina y esas cosas.

(felizmente no lo hicimos porque nos iban a mandar al diablo)

al final me dijo que le contara más de lorca. que si le podía traducir algún poema. yo me acordé del romancero gitano, el romance sonámbulo (como yo) “verde que te quiero verde” así que empecé:

grønn jeg vil ha deg grønn
vind grønn gren grønn
båten i sjøen
hesten på fjellet

entonces sonó tan horrible y malo y ridículo (gren grønn!) en noruego que nos reímos sacrílegamente sobre la poesía de lorca.

luego me contó un poco sobre lo que él escribía y también me pareció un poco como el romancero gitano traducido al noruego o peor.

hasta él mismo se reía ligeramente cuando me contaba.
creo que me estaba tomando el pelo.

luego nos pusimos a hablar de música. “dame más gasolina”.
éste chico no tenía la mirada melancólica y perdida que por instantes tienen los poetas.

yo creo que nos mentimos mutuamente: ni el era poeta, ni yo lavaba platos.

éramos sólo un par de payasos.
fue divertido.

(1: la poesía sólo se puede/debe leer en el idioma del corazón, de hecho el noruego no es el mío)

(2: ¿cómo será el idioma del corazón de los poetas? ¿serán versos? ¿cómo será enamorarse de un poeta? ¿qué compran los poetas en el supermercado?)

4./el super supermercado
hoy día fui al supermercado..

a veces creo que los sábados son especiales en el supermercado.

la gente suele comprar un montón de cosas. los lunes en cambio la mayoría son canastillas de gente sola. hoy todos los carros estaban llenos y la gente iba a comprar en grupos, parejas, familias, amigos.

comprar con una canastilla el día sábado, como hice yo hoy, te hace sentir como que estás haciendo algo incorrecto, tonto, desubicado y hasta mezquino.

cuando estaba en la cola para pagar, tenía la ligera impresión de que una mujer muy alta, gorda y mayor me iba a decir: niña! el mundo se va acabar mañana y tú con una canastilla! nos vamos todos a meter en un bunker por eso nos estamos aprovisionando para el fin del mundo que ni dios sabe cuanto va a durar.

sigo pensando en el fin del mundo.

si la señora esta imaginaria tuviera la razón yo hubiese tomado leche chocolatada mientras el mundo se acababa.

hace días le contaba a alguien que los supermercados en noruega son muy silenciosos.

pero los sábados son la excepción. parecen un café.

aunque aquí los cafés también son un poco silenciosos comparados a los cafés hispano-hablantes.

echo de menos la música en los supermercados. aquí no tienen hilo musical, salvo en uno que es caro y no es muy variado.

me gustan los supermercados porque parece que lo tienen todo para ser feliz y también infeliz.

recuerdo que una vez en un supermercado escuché esa canción de los rollings: I cant get no satisfaction.

entonces ahí delante de tantos productos para resolver tantas necesidades y problemas y yo tarareando I cant get no satisfaction.

fue algo ridículo como una tristeza no muy triste y cotidiana.

y estaba enojada también porque no había el detergente que yo quería.

entonces la canción seguía mientras yo llenaba el carrito de cualquier cosa.

quizás fue una estrategia de marketing de la que fui víctima.


I cant get no satisfaction and I try and I try and I try…
oh no no no, hey hey hey, that´s what I say.

Sabina

Para mí Sabina es un asunto muy personal.

Durante toda la secundaria solía llegar del colegio y nunca había nadie en casa. A veces me daba un poco de miedo. Me calentaba la comida y me ponía a ver dibujos animados o Nopo y Gonta en el canal 7. Pero a cierta edad eso te aburre y entonces te pones a escuchar la radio.

Fue así como me topé con Sabina. En uniforme, con 14 años y almorzando a solas en mi casa.

La primera canción que escuché de él fue “siete crisantemos” en una radio de lima.

Cuando yo tenía esa edad le encontraba sentido a frases como “también en el infierno llueve sobre mojado, lo sé porque he pasado más de una noche ahí”.

Es una canción triste, un poco confusa, desesperada. Así se siente cualquier adolescente en cuarto de media, yo nunca he sido la excepción de nada.

En ese tiempo yo no sabía bajarme música de internet, pero sabía que si quería encontrar música “rara” debía ir al centro de lima.

Así me compré varias cintas de Sabina, luego me enteré que el hermano de una amiga se iba a vivir a España y le pedí que me envíe CDs y me mandó Física y Química e Inventario.

Cuando acabé el colegio fui a un concierto que dio Sabina el la universidad Católica. Fui con mi amiga Paola (la del hermano en España). Estuvimos muy cerca del escenario. Había ahí un chico muy blanco, gordito, de ojos claros que vestía boina que estaba primero en la fila pues había ido muy temprano.

Siempre seguí escuchando a Sabina.

Un día llegué a Valencia. Pasó el tiempo y mi vida empezó a complicarse. Vi entonces un anuncio. Sabina daba un concierto en Valencia muy cerca de mi casa, en los Jardines de Viveros.

Fui sola a ese concierto. Fui andando, volví andando. Fue uno de los conciertos más tristes a los que haya ido, por ser Sabina diciendo “una vez me contó un amigo común que la vio donde habita el olvido” y por ser mi estado de ánimo el de entonces.

Era raro para mí ir sola a un concierto. Era tanto lo que sentí que se debe haber quedado dentro y convertido en algo más.

Aquí y ahora es la primera vez que cuento que fui a ese concierto sola.

Sigo escuchando a Sabina. Me siguen tocando lo que dice, cuando cierra su corazón por derribo y cuando el amor le dura como lo que dura el hielo en un whisky.

Así me pasa a mí.

Por estos días escuchaba a Sabina. Una frase se me ha quedado grabada “tanto ruido y al final la soledad” así me parece que lo es todo.

A veces pienso que todo acaba de esa manera después de tanto ruido. (pero son solo cosas mías).

A veces pienso que tú y yo estamos bailando el rocanrol de los idiotas.

Hoy leí el periódico español. Cosa que hago por cuestiones de nostalgia. Porque quizás hay un hilo muy fino que no se ha roto y no se rompera nunca y que me une a España (y a ti) desde el corazón.

Porque es como es la canción de Sabina, el diario no hablaba de ti.

A veces creo que un día te voy a encontrar en el periódico español, es por eso que lo leo todo los días.

Y hoy encontré este link sobre Sabina.

Sabina desde el sofa

Y aqui lo dejo con todo esto que ya no sabia donde poner.

Permiso.

God Morgen


este blog creo que dentro de poco se llamará “buenos días”. como esos programas mañaneros que empiezan a las 6am.

ultimamente como escucho "dame más gasolina" por todos lados pienso que deberían hacer una canción regetón que se llame "buenos días gente todo el mundo levántese".

juro que la escucharía todas las mañanas.

últimamente también me voy levantando muy temprano. no sé por qué.

aquí como en todo el mundo hay esos programas mañaneros. god morgen norge (buenos días perú, el telediario de las mañanas) donde intercalan noticias con tips para tener un lindo florero.




1. sueño


son las 7.30 am y me he despertado un poco antes de las seis. he soñado que lima era un ciudad moderna, con muchísima luz, como Tokio. (nunca he estado en Tokio pero me gustaría porque me da la impresión de que es un lugar que me sentaría bien por la luz y por la madrugada)


lima en mi sueño era moderna. con viaductos, autopistas, corredores viales y gente caminando por puentes peatonales. mi sueño era anaranjado y verde. y atravesaba el centro de la ciudad y veía el museo de arte de lima iluminado cruzando el paseo colón que era un viaducto con varias salidas.

soñaba que tenía una cita adolescente y a lo mejor yo era adolescente. al final volvía al centro, a quilca que era un parque muy verde con estatuas de mármol casi en ruinas y con todas las cosas que hay en quilca ahora: los bares, los que se visten como punks y los lugares de libros. pero también había ladrones y muchos chanchos (cerdos vivitos) rosados en ese parque yendo de aquí para allá.

(a veces escribo mis sueños en una libreta, algunos son recurrentes y vuelven cada cierto tiempo. hoy quería contar este sueño aquí porque se trata de lima)


2. lima



extraño lima.

así de plano.

extraño el camión de la basura ruidoso, las palomas cuculí, los cables eléctricos sobre el cielo gris, extraño las camas con sábanas (aquí las camas son distintas), los ladridos de los perros callejeros, el sol blanco, extraño que mi madre grite mi nombre desde el primer piso y yo lo escuche como una ola en el segundo, extraño el mar plomo y el olor a humedad sucia de lima, como si en el ambiente se quedara el olor de todas nuestras miserias, extraño el cerro san cristóbal que parece de cemento, extraño bajar por las escaleras de madera de mi casa y hablar en mi idioma en el desayuno con mi madre, extraño todas las migas de pan francés y el televisor a blanco y negro que hay en la cocina desde que tengo memoria (y que hace que las noticias parezcan películas de buñuel), extraño hasta las cucarachas muertas sobre sus lomos en verano, tantas cosas y también personas.

(pero eso es otro asunto)


cuando extraño lima, debe ser que dentro de mi cuerpo suena una alarma y se activan las sirenas. se me acelera el corazón y me circula la sangre al galope. es un poco problemático porque me siento como un animal enjaulado que va en tren.


una canción:


aquí me despierta la luz.
no la paloma cuculí ni los ladridos de los perros.
aquí no se quien recoge la basura, nunca he visto al camión, ni al basurero.
aquí no hay cucarachas porque el frío las mata.
aquí tampoco hay un cerro de cemento.



a veces me agobia todo esto.




3. canción



cuando me levanto suelo tener una cancion en la cabeza. a veces la canto mentalmente mientras me cepillo los dientes.

si estoy de buen humor puede que la cante en voz alta y me mueva.

la cancion de hoy es "satellite of love".



4. café



estoy tomando un café que me trajo mi madre hace poco y estoy pensando que a veces soy un poco mezquina.

hace días vino un amigo a visitarme. a él le gusta el café tanto como a mí (por eso somos amigos) y una vez le regalé un poco (una dosis) de café peruano que me trajo una amiga en febrero.


cuando vino a mi casa le serví café noruego. me preguntó si ya no me quedaba más café de perú al primer sorbo. le dije: ¡ay que pena, no, ya se me acabo todo!.


pero en la alacena tenía casi medio kilo. entonces sentía como si tuviera al amante escondido en el armario o a un muerto debajo de la cama.


a lo mejor le regale otro poco de café uno de estos días.


(“mezquino” originalmente significaba “súbdito de palacio”)





5. trabajo


hoy día tengo que trabajar.

me tengo que poner delante de una clase y a veces eso se me hace difícil.


además a veces la tiza chilla sobre el pizarrón porque escribo con mucha fuerza y todos dicen : ¡ay! y me olvido de lo que tengo que escribir.


se me hace difícil porque a veces cuando les explico las cosas sobre todo la gramática y la irregularidad de los verbos suspiran al mismo tiempo como diciendo: “¿por qué me metí a este curso y no al de música?”.

y yo los entiendo perfectamente.

cuando suspiran me da ganas de borrar la pizarra de golpe y decirles que cierren el libro para explicarles que hablar/aprender un idioma es casi como adquirir una nueva personalidad y eso requiere paciencia como para criar a un hijo.



aprender castellano es como tener a un hispano dentro de uno, moviéndose y pensando.

la cosa consiste en visualizar a esa persona extranjera dentro de uno y pensar en cómo habla y piensa. hasta en sus gestos, su ropa, sus maneras y todo eso.

pensar en cómo diría las cosas ese hispano que se está formando dentro de nosotros, hasta pensar en cómo ese hispano hablaría con el noruego que son ustedes mismos.


entonces les diría que primero deben dejar de lado al noruego, y tener la mente en blanco, que no piensen en nada. les haría un dibujo en la pizarra.

pongamos que dibujo una manzana y les diría que piensen “manzana” y no “eple”, que piensen en la forma de las letras de M A N Z A N A y a la vez en las propiedades de la manzana “verde” “jugosa” “dulce” todo eso en castellano y entonces así vayan relacionando conceptos y que en lugar de aprenderse a rajatabla los verbos deberían, para empezar, hacer dibujos y escribir debajo palabras que lo describan.

eso haría. eso me gustaría hacer. pero me mataría si alguien me dice: “es que yo no dibujo bien” o “ ¿eso quiere decir que ya no vamos a usar el libro?”




6. ser y estar


(o estar y no ser)



hoy día me toca explicarles el verbo ser/estar y seguro varios me van a decir “soy cansado” “soy en noruega” “estoy inteligente”.

va a ser complicado.

aquí usan una sola palabra para ser y estar, pues si se es, se está; y si se esta, pues se es. así de simple como un trabalengua infantil.

por eso siempre he pensado que los que hablamos castellano como lengua materna somos ya complicados desde el idioma.

por ejemplo, aquí cuando uno está enamorado se está en un estado, un tiempo, un lugar, una cualidad personal todo en un solo paquete.

no hay revés.

en castellano en cambio uno está enamorado un día sí y un día no, se enamora en un lugar y luego en otro, cambia de lugar y de estado y de tiempo (así como decir: estoy enamorado hoy que es otoño) además de estar enamorado uno es propiamente eso “enamorado”.

por eso somos complicados, porque distinguimos el ser del estar.



es como lo que me pasa a mí hoy aquí que extraño lima:

estoy pero no soy

y en lima soy pero no estoy

(que jodido)




en fin.


(les voy a poner esa canción de “eres tú” de mocedades que les encanta)

...

entre el caos y el amor


es difícil que te explique que esta sensación caótica cuando ayer me dediqué a ordenar todo, absolutamente todo lo que hay en mi casa.

si vinieras a mi casa y lo vieras todo, entonces te parecería una contradicción esto que te cuento.

(¿nunca te dio la sensación de caos y desasosiego cuando fuiste al corte inglés?)

pero te escribo y a pesar de la armonía de estás letras sobre este papel, quizás espero –en subjuntivo- que te des cuenta de lo que te hablo, del caos interno. quizás lo puedas notar en mi caligrafía de patas largas, porque a lo mejor es que yo y mis letras estamos listas para echar a correr.

ayer mientras acomodaba todo pensaba en qué es el amor.

esa pregunta es recurrente en mí por estos días y cada cierto tiempo parezco que encuentro una respuesta precisa y entonces es casi como haber hallado la paz.

pero entonces el tiempo pasa y la respuesta a esta pregunta cambia, porque el amor cambia según el tiempo, las estaciones, las personas y aún los lugares.

y así me voy reformulando esta pregunta cada cierto tiempo. a lo mejor es en tiempos de amor o desamor; o quizás de los dos juntos a la vez, constantemente, como una montaña rusa.

no dejo de preguntarme qué es el amor porque parece que en el fondo, es como un juego del cual disfruto. no digo que el amor sea un juego y yo juegue con él –no está vez-, sino lo que quiero decir es el hecho de seguir planteándome la pregunta a través de tiempo y buscar una respuesta que me lleve a la calma, eso, es un juego interno entre el corazón y la cabeza. siempre están enfrentados, pero ante esta pregunta es como si ambos se sentarán en un bar con una cerveza a jugar a las cartas y conversaran.

lo más curioso es que la pregunta, aunque sé bien que me la he planteado miles de veces, siempre me resulta nueva.

es un juego eterno y mágico.

los poetas se desangran de amor y dejan versos que luego se vuelven amarillos. es triste. algunos versos de amor siempre quedan pero sino también son sólo papeles amarillos. es depende en manos de quién caigan y en qué momento.

antes yo cogía un libro de poesía, lo limpiaba como si fuera un bloque de mármol y lo dejaba en el estante.

ayer mientras acomodaba todo me detenía a leer y sentía a veces un vértigo.

me dije: respuesta 1: el amor es a veces un vértigo tan leve como aquel que levanta las partículas de polvo que han dormido sobre los libros de poesía.


como te decía que es un juego mágico, esto me lleva a pensar en que también el amor lo es, pero no como la canción de sting “every little thing she does is magic” no tanto así, no hablo del otro, sino del amor en sí y dentro de cada uno, entonces es una magia como la del espejo que consiste en que el otro te vea como tú quieres ser visto.

como cuando uno se mira al espejo, se viste y se arregla. de pronto uno es el del espejo. porque cuando salimos, así arreglados nos imaginamos a esa imagen, la del espejo, que se mueve por la calle.

y estamos convencidos que para los demás nos vemos tal cual así nos vimos en el espejo de la casa antes de salir y entonces eso nos hace hasta sentir cierta seguridad en nosotros mismos.

el espejo es un invento que tiene revés. nuestro propio revés. hay algo ahí que tiene magia. imagínate que tenga que ver con la seguridad en nosotros mismos, yo que soy a veces tan insegura, entonces el espejo, plano frío, de vidrio y simple lo arregla. no hay que ir a una terapia ni a un curso de oratoria o desarrollo de la personalidad, sólo hay que ver los detalles del espejo.

(¿quién inventó los espejos?)

luego y entonces una otra posible respuesta es que el amor sea estar en una habitación llena de espejos. dos amantes desnudos en una habitación de espejos, enamorados. quizás el amor nos vuelve al revés. enrevesados. inside-out como en inglés y me parece la palabra perfecta pues el amor es cuando sacamos todo aquello que está dentro de nosotros, incluso nuestro caos y lo ponemos fuera, sobre la piel y a la vista de los demás. sin miedo y con la mayor confianza en nosotros mismos.




(así me he despertado)

1.

Estoy agotada.

Escribo esto tumbada de espaldas en la cama, con ambos brazos debajo de la nuca.

No tengo lápiz ni papel, pero el cielo raso blanco de mi habitación me sirve como una gran hoja de papel que ratos parece que fuese a caer sobre mi y ahogarme.

Sostengo esa gran hoja de papel con mi mirada: las palabras salen de mis ojos de color tinta.

Escribo y estoy muy cansada, ya lo he dicho.


2.

Cierro los ojos y dejo de escribir; pienso en la palabra cielo raso.

Realmente me gusta esa palabra porque me lleva a pensar a que el cielo está en mi habitación, no muy lejos de mi cama y por lo tanto no es inalcanzable.

Los ángeles habitan el cielo raso de mi cuarto, justo en la unión del techo con la pared. En esas líneas grises viven miles de ángeles. Habitan en cuatro vértices ordenados uno tras otros como soldaditos de plástico blancos.

Desde ahi me ven cada vez que escribo.


3.

Sigo escribiendo y quizás lo que sienta no sea cansancio sino hastío.

Cada palabra que sale de mis ojos es pesada y densa, como una lágrima oscura que resbala por mis sienes, me humedece el pelo, se me mete a los oídos y todo lo que escucho se vuelve mojado y triste.


4.

Estaba hace poco en una mesa con él y entonces empecé a hablar del fin del mundo al ver la luz de las velas.

La comida ya se había acabado y sólo teníamos entre los dos la botella de vino a medias y dos copas.

“Yo no creo en el fin del mundo, menos ahora que la pasamos tan bien”. Fue algo bueno, me lo dijo sonriendo, pero yo quería hablar del fin del mundo; había soñado por esos dias con ello, con una señal de fuego que veía desde la ventana de mi comedor.

Pensé en la canción de U2 Last time we met was a low-lit room/We were as close together as a bride and groom/We ate the food, we drank the wine/Everybody having a good time
Except you/You were talking about the end of the world.

5.

A. me ha dicho -hablando en serio- que así como todo el mundo tiene el soundtrack de su vida, también hay los libros de su vida.

Debe ser, pero yo aún no los tengo definidos. Quizás el 70% del soundtrack sea de U2, los libros, aún no lo sé, aunque a veces me siento como un personaje de Millás.

6.

Entonces ya no hablábamos del fin del mundo, sino de amigos en común. Algunas cosas en común tenemos.

De pronto nos quedábamos en silencio observando a los demás comensales. A ratos pensaba que si entonces se acabase el mundo casi no me hubiera importado.

Todo parecía perfecto. Un decorado de una película antigua. Todos y todo éramos objetos de utilería. Y entonces todo se acabaría en un segundo como en una explosión nuclear.

Pensé otra vez en esa escena recurrente en mi memoria desde hace poco: de un crash test dummy reventándose dentro de un auto con su familia crash test dummy.

Algo así sería el fin del mundo: una tarde como aquella. Seríamos todos unos crash test dummies enamorados y mudos a punto de ser destruidos.

7.

Las tardes de otoño suelen ser rojas.

Es fácil tapar el sol, esconderse, ser otro, cambiar en claroscuro.

Cuando saqué del bolsillo monedas para dejar de propina, las dejé caer intencionalmente porque quería escuchar el ruido de ese puñado de monedas estrellándose contra el piso y rompiendo esa perfección de entonces.

Así lo hice y el ruido le dio una naturalidad tremenda al ambiente. Como cuando en esas veces tan raras y escasas, los narradores de noticias dejan escuchar sus respiraciones por un segundo para dejarnos saber que son personas.

Él abrió los ojos y casi sonrío ligeramente como avergonzado, como reprochándome el descuido o quizás solo sonrío porque le pareció graciosa mi torpeza.

Entonces bajo la cabeza y me dejó ver el sol. Vi como la luz atravesaba sus ojos de lado y los hacía del color del agua, celestes casi transparentes. Miraba al suelo y buscaba las monedas y movía los ojos muy rápido de un lado al otro, como un pez.

Lo observaba en silencio y me preguntaba si es que tendrá idea de la manera de cómo a veces lo veo.



el regalo plop (el no plop) y el post post fiesta con momento animal planet


siempre en cada cumpleaños recibo un regalo al que yo lo llamo, el regalo plop! porque me deja la cara de signo de interrogación y me planteo serias cuestiones acerca de mi existir.

el año pasado el regalo plop! fue una camiseta con una S (como la de superman) y abajo decia “super bitch”. doy fe que la que me la regaló es una buena amiga mía, felizmente es mi amiga y me regala esas cosas. bueno, en fin. la camiseta a veces la uso los lunes cuando ando de mal humor pero más como señal que otra cosa, porque la verdad no me gusta. bueno, sí, puede que sea un poco super bitch (la que no, que tire la primera piedra) pero no para andar poniéndomelo en una camiseta e ir así por la calle.

nunca tanto.

otro regalo plop! ha sido un disco de música clásica. me gusta la música clásica, a veces pongo el cd cuando voy manejando y no está mal, pero tampoco es que sea amante de la música clásica; por eso no sé porque me regalaron un cd con música clásica. ¿de qué tendré cara? ¿de directora de orquesta seria o de estresada? (para relajarme con música clásica).

tengo una lista larga de regalos plop! pero bueno, ahora quiero escribir sobre el regalo plop de este año.

hoy me pregunto: ¿por qué me habrán regalado la colección completa de sex and de city? no he visto sex and the city porque cuando la daban estaba enviciada con la play station y el scrabble. sé que trata de una chica que escribe sus fantasías y tiene amigas fantasiosas.

¿me habrán querido decir algo?

el asunto es que cuando abrí la caja me quedé muda y luego dije: gracias, que lindo, justo lo que quería, como nunca vi la serie… pero aquí les voy a contar que me hubiese encantado que en lugar de esa colección me hubiesen regalado THE TWILIGHT ZONE.




el de abajo no es regalo plop, sino uno de los mas bonitos porque además llego de lejos (como los chocolatitos) es un libro de abelardo sanchez león, nunca he leído a abelardo sanchez león y siempre ha habido alguien que me ha dicho "pero cómo es que no lo has leído, tienes que leerlo!" así que ya veremos. (muchas gracias a la regalona! si es que lee este blog)



y luego aquí soplo el montonón de velas...



y el invitado estrella post fiesta. se vino a comer las cortezas del pan sandwich y a tomar los restos de ese vino tan horrible alemán. (odio el vino blanco dulce alemán pero aqui es popular, que haremos)

y al final posó y se dejó fotografiar.



le he puesto Espen (el puerco espín)

sjokolade

Puede que a veces sea ridículamente sensible.

Lo escribo aquí por eso de que si uno cuenta algo que le da vueltas en la cabeza, se alivia; o cómo eso otro de que si uno debe contar los sueños trágicos para evitar que sucedan.

Pues bien.

Dentro de pocos días cumpliré años.

Mi madre me ha enviado un paquete con un regalo y varias cosas.

Lo recibí, de hecho hace días pero no quise tirar el papel que lo envolvía con los sellos y las estampillas y la caligrafía de mi madre (que es muy bonita) hasta después.

Hoy día, camino al contenedor de papeles me detuve a observar el papel y la letra de mi madre.
Luego vi esa etiqueta verde, que es una declaración de aduana donde se detalla la lista de los objetos enviados.

Mi madre me envío chocolates, pero en la declaración escribió: chocolatitos.

Esa palabra, chocolatitos, en la caligrafía de mi madre, escrita en un formulario firmado por ella y con su huella digital, un formulario tan verde serio y horrible donde brilla la palabra "chocolatitos" así en diminutivo como un susurro de un burócrata tímido y enamorado que compra bombones, eso me produjo un nudo en la garganta y una especie de tristeza.


(esto pasa cuando uno se viene a vivir a un lugar donde no existen los chocolatitos y también debe ser el efecto de saber que dentro de poco tendré un año más)