hay días (como el de hoy) en los que si miras debajo de la cama te vas a encontrar una película del pasado enredándose entre los listones de madera que sostienen tus sueños, tus sueños presentes, aquellos que uno siempre cree que nos van a decir algo sobre el futuro.



(que confusión!)


entonces parece que todo fuera una repetición del pasado, todo envuelto en nubes.



instrucciones:

1. para tomar una decisión debes ir saltando -sin colchón- entre cada listón de tu cama, pisando la madera y evitando caer al abismo oscuro de la niebla de tu pasado escondido debajo de tus ojos cerrados.

2. (...)








dentro de mi cabeza hay una sola idea encerrada en una jaula.

se coge a los barrotes de mis neuronas (quizá ya sean pocas o menos, después de todo) y no quiere soltarse, no quiere salir.

me grita al oído "escribe" y yo le respondo "sal" pero ella no sale, ni yo escribo, ni ella sale.

y así pasan los días.

y a lo lejos escucho el grito de los plazos que se acaban



(en el fondo, no me importa nada)



debo de haber perdido muchas cosas, pero no las recuerdo, solo se que las he perdido por los contornos de sombra que van dejando en todo lo claro de mi vida, los intersticios de oscuridad en mis espacios en blanco.

(el olvido no existe, siempre lo he dicho... de querer olvidar una foto, el olvido, siempre nos dejará el marco)







ejercicio para la casa


si no creyera en la poesía

si las plegarias fueran palíndromos

si la cama alumbrara fuegos artificiales

si la distancia no fuese un espacio

si el vacío fuese de colores

si la luz no desgarrase mis pupilas

si el amor fuese para siempre

si las personas fueran gatos

si el futuro no fuera mañana (sino ayer)

si no fuésemos dos extraños

si el mar nos contase los secretos en la brisa

si todos (mis) los caminos llevaran a roma

si no llorase en primavera

si la verdad no doliese

si la mentira fuese ley (si la ley fuese mentira)



COMPLETEN USANDO EL CONDICIONAL y añadiendo una consecuencia.





(ya me voy a trabajar. a explicar el subjuntivo, que yo lo domino tan bien)

Antes de dormir 2.15am

ahora ya no es la campanita de mi gato cuando no puedo dormir, sino los intros o coros de reguetón...


vinimo a palisial y no a dolmil


y mi cerebro adormecido piensa.

si dice palisial, quiere decir parisiar.

y yo sé que se refiere a festejar, celebrar, juerguerase (etc)

será que viene de parís, porque parís en una fiesta (?)

nononononono acuérdate del spanglish, parisiar viene de "party" (pronúnciese pari) irse de fiesta es parisiar, o sea palisial
.



casi y me duermo.



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Iba a rajar de mi nuevo trabajo, pero mejor no.

(tengo delirio de persecusión)
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Verdad que yo me he confirmado ante la santa madre iglesia (y va sin mayúsculas).

Bueno, son cosas que pasan en el barrio fino.

Pero hoy me acordé que en esos retiros espirituales (sí, porque se nos retiraba el espíritu y éramos poseídos) ahí donde se nos adormecía el cerebro, en lugar de la palabra sagrada y la reflexión del día, yo pensaba en canciones del general con el estribillo a la n potencia antes de dormir.

muevelo muevelo muevelo mami y ahora tienes que parar.


(era eso o franco de vita cantando "no basta" para crearnos la idea de que si nuestros papás que se rompían el lomo trabajando mientras nosotros nos drogabamos en la esquina, si estaban cansados eran malosssssssssssssss e injustosssss y había que reprochárselo y luego la contra si nos drogábamos y no queríamos hablar con los papás tambien éramos todos malossssssssss)


Bueno, yo pensaba en esos estribillos porque así me pasa cuando nadie me explica nada y me lo tengo que creer todo enterito. Ahí no nos explicaron nunca cual era el compromiso ese tan grande que íbamos a asumir (yo me sentía ya deudora de algo que no sabía qué), ese compromiso que mencionaban a cada instante, y yo esperaba el contrato por escrito.


que es lo que quiere esa nena, que es lo que quiere esa nena oiii




No debo hacer siesta porque sino me salen estas cosas y no puedo dormir.



Hoy en la siesta:



Esta tarde soñé con Yola Polastri.

En mi sueño, un hombre borracho conducía por la avenida cercana a mi casa, en Lima, y entonces frenaba y daba varios giros sobre la pista: El hombre llevaba la puerta abierta, y en mi sueño, sentía la angustia de ver su cabeza arrastrada por el pavimento.

El auto era rojo y cuadrado en sus formas, un auto antiguo parecido a un típico modelo Lada.

La gente se amontonó a ver que había pasado con el hombre y el dijo “Yola”.

Algo así como cuando Charles Foster Kane muere y antes dice “Rosebud”.

(no se rían)

Entonces toda la ciudad se pone a buscar a Yola Polastri, pero yo iba primero, con mucha prisa a buscarla para saber porque había dicho “Yola” y cual era la relación con ella.

Yola me recibió en su casa, vestida con un camisón y una peluca fucsia. Su casa era muy pobre, las puertas eran placas de madera de distintos colores unidas por listones de pedazos de calamina.

Yo le conté a Yola del accidente y me dijo que ese hombre era un militar enamorado de ella. Pero que no se había emborrachado con ella sino que él solito, así que ella no tenía culpa en el accidente. Ahí se puso a llorar.

- Además, como ves, he estado todo el día lavando mi ropa.

Yola me mostró sus cordeles llenos de ropa de colores chorreando agua de colores.

-Entonces escóndete Yola, toda la ciudad te está buscando.

Ayudé a Yola a escapar y llegamos a una playa. Ya no la vi más y me metí al mar a sacar ostras, mejillones o cualquier molusco para marinarlo en limón.

Los moluscos, en mi sueño, no venían dentro de una concha sino en una burbuja de látex transparente que algunos bañistas usaban para jugar voleibol dentro del agua.



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Hace unos días fui a un buffet marino, eso explica por qué soñé con moluscos…

Pero, y la parte del sueño donde sale Yola.

¿Alguien me la podría explicar?

(!)

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he perdido el fa de mi clarinete de mi clarinete he perdido el fa...







(ay!)
1.

Esta noche he notado la melancolía de la presentadora del tiempo.

Me pregunto si alguien más la habrá notado.

Confieso que las balas y los disparos de toda la edición han pasado por delante de mi indiferencia sin matarla: Los he mezclado con un plato de arroz y verduras, con un vaso de jugo de manzana, así entre cucharada y cucharada, he visto un asaltos, unos rehenes, un discurso excusando una guerra y he cambiado de canal en el postre para ver la publicidad de otros canales.

A mí la publicidad nunca me engaña (ya sabes, ya), porque me gusta mirarla con detenimiento. Soy telespectadora de tanta publicitarias y eso ha causado el efecto contrario que el publicista espera.

Entonces.

He vuelto al final del telediario, ya sin balas ni discursos y he visto a la melancolía de la presentadora, sostener un palito e señalar sin mirar el mapa, el lugar en dónde nos lloverá a todos mañana, o donde el viento nos va a desvestir de lo pasado, o donde la neblina se nos vaya a meter por los ojos, los oídos, los poros y así tendremos que empezar el día nublado.

La profundidad de sus ojos azules tristísimos, como si fuera uno de esos lagos que ella acaricia en el mapa, su pelo rubio opaco como el oro salvaje y sin refinar, el descuido y la aspereza de su ropa de hoy. Un traje verde oscuro y eso nada más, como un uniforme de hojas que dejan ver la primavera.

Ah, sí. Ha hablado de la primavera, de su llegada (agárrate catalina) como si algo se le estuviese muriendo, aferrándose a esa varilla como si quisiera hacer magia sobre la geografía y las precipitaciones.

Cambiarlo todo.

Sepultarnos en nieve, bañarnos en lluvia, nublarnos. Atormentarnos con rayos y relámpagos.





Dicen, que uno se reconoce en las pupilas del otro.




(...)


Me he dado cuenta de la melancolía de la chica del clima porque por estos tiempos ando con la lupa en los ojos y en general con los sentidos desnudos, de pie y puestos en fila.

Por estos tiempos, me sucede, que puedo escuchar como llora una hormiga atrapada entre el pasto que veo crecer al galope. (El pasto huele a tinta verde, y cuando crece sangra esmeraldas, hace el ruido que dos discos de vinilo harían al frotarse uno con otro)

Antes, cuando tenía un modem escuchaba ese ruido de conexión a internet por todos lados, era así: primero los números digitados en tonos que eso es una melodía distinta según cada número y luego shhhhhhhhhhpiiiishhhhhhhpiiiiii piiiiisshhhh toin toin toing y entonces llegaba la internet, después, por un tiempo escuchaba a las ventanitas del msn pero ahora lo que escucho en mis delirios cotidianos es el cascabel de mi gato.


2.

Si aquí te sucede que te empieza a doler la cabeza después de las 4pm QUE HACEMOS CORAZÓN!!! (a mí cabeza le digo corazón, porque la quiero) aquí no hay farmacias de guardia sino en Marte, pero ahí nadie da consejos, ni los farmacéuticos.

Entonces, uno se trata de curar el dolor de cabeza con medicina alternativa.

- Con manzanilla (no sirve)
- DVD de la pantera rosa (es paliativo, la dejas de ver y te sigue doliendo)
- Caramelo de frambuesa (te da más dolor de cabeza porque empiezas a pensar que el caramelo de chicha es el mejor del mundo y aquí nuay)
- Chocolate (sí ayuda, pero es arma de doble filo)

Nada funciona y piensas que los dolores de cabeza deberían ser como los de esta chica, que tienen horario de atención y seguro corrido y hasta de verano. Entonces así uno vive prevenida y ya sabe donde situarse. (algo así como cuando en el colegio nos decían Todos somos defensa civil y sabíamos que en el momento del temblor además y gritar como berracos, teníamos que buscar un lugar seguro donde no nos caiga el colegio encima).

Pero yo no sé cuando me va a doler la cabeza, ni cuando me va a sonar la alarma.


Como dicen algunos consejeros que gracias a Dios no han llegado a Marte “Uno tiene que conocer su cuerpo”

(Al mío, todavía no me lo han presentado)

Luego hay otros consejeros peores, que dicen “Uno tiene que conocer su alma” o sino “Uno tiene que conocerse a uno mismo”

Buh.

Entonces si conozco a mi alma, fijo me cuenta la película que voy a ver antes de morir. Si me conozco a mi misma, ya ¿para qué salir a la calle?

Esas cosas.






(Sigo)




Y cuando me resigné a las agujas en la cabeza y al antifaz del hierro en las cuencas de los ojos, me puse los audífonos y esta canción me quitó el dolor de cabeza.



3.

Hay cosas que ni qué

Como también hay la opción de ver las películas comentadas por los directores.

Eso me gusta.

Vas mirando como suceden las imágenes y te explica un señor:

“bueno, ahí yo quería que la luz entrara por la izquierda y por la derecha, el amor de su vida, entonces la luz iluminaría la melancolía de la vida de la protagonista por la izquierda mientras ella hacia un leve giro y todo esa melancolía iría desapareciendo delante de nuestros ojos, iluminada”

Ahhhh. Entendiste, pues.

Pero luego también dice este mismo señor:

“pero eso no se pudo hacer porque el espacio con el que contábamos nos lo dificultaba”

(ay)


Seguro le daban la palma de oro con más espacio.




Así es a veces, el espacio (sea demasiado pequeño o demasiado grande) nos dificulta las cosas, la llegada de la luz y del amor de la vida, la iluminación de la melancolía, la brevedad de las escenas.


4.

Sería bonito también que los libros vinieran con una navajita y unos audífonos.

Mientras uno hace tajos en cada palabra, escucharía al autor decir:

"En esta línea la palabra “lienzo” iba más allá del nombre del paño sobre el cual el protagonista pinta, la palabra lienzo para mí, en mi cabeza, dibuja un espacio inmenso y en blanco en lo que todo puede pasar, por eso más adelante en el capítulo XV vemos como el lienzo se rompe y la historia se reduce, los protagonistas se ahogan…sabe?.."



(Y aquí el escritor se pone a llorar)


(...)


(Guardamos la navajita y nos quitamos el audífono)



Aunque también esto podría llevarnos a escuchar como el escritor se parte de risa en nuestros oídos diciéndonos:

¡No llores, lector, es todo mentirita!

Como los caleidoscopios y los estereogramas.

Cositas superpuestas.





(mejor no)







pd. el método me mata





...

Ya

De pronto una mañana de marzo uno se decide a salir a la calle nuevamente ahora que ya ha pasado un tiempo después de todo y de las partes, después del intervalo, palabra repetida en el último curso que probablemente repita, después de esto que cada día se vuelve aquello, llámese descanso, encierro, silencio, marsmo reposo, después y ahora que ya se ha entrenado tantas horas sin decanso y sin sueño sobre la rueda que hace girar el mundo, ahora luego de haber aprendido -además- a domesticar al corazón, entrenarlo, atarlo a una cadenita y guardarlo en el bolsillo del chaleco (que poco duró esa moda) o el de la camisa como si fueran los espejuelos para ver con el corazón, corazón, y ya que más da, si ya está domesticado y hace tic tac sin acelerarse ni retrasarse como un reloj escondido, un reloj, que ya no es bomba en los aviones, y mejor así, señores, porque en estos tiempos que corren están de moda los controles de todo aquello que está descontrolado más aún en las fronteras por las que yo me muevo e incluso al borde el abismo siempre aparee un guardia que me detiene y a veces me deporta.

Y así.

Entonces vuelvo, salgo a la calle y paso por el kiosko de revistas para empezar una rutina mañanera con alguna lectura, así, con la facha de una acuarela que no ganó un concurso, un poco nublada, como un borrón que recien se levanta, como la tele sin cable en el canal tres donde todo pasa como un hormigueo, así, que más da ya, si hasta sonrío, con un vasito de té (porque la cafeína hace daño, ya les avisé) así uno se pone delante del kiosko y ve que esa revista que a uno le gusta tanto dice "la teletransportación ya es una realidad"

Se nos cae el reloj, la bomba estalla, el té se vuelve una mancha humeante en la acera, el gato maulla, y hamster corre en su ruedita y acelera el mundo. 60 coronas salen del bolsillo de lo justo y lo necesario, en verdad, y uno paga la revista con prisa y agradece dos veces, como si se fuera a acabar ahí mismo, porque quiere saber que cosa es la realidad (ahora sí) quiere saber qué es el ahora, lo real, mas aun ahora que nunca -pues, según la revista- la realidad viene con la teletransportación incorporada (oh yeah!), entonces así uno se podría ir de viaje en verano a veranear en inviernos de allí, con sol y la playa de allí en la nieve de aquí, sí, al mismo tiempo y con todos sus corazones relojito (reloj no marques las horas, como el bolerito) guardados en los bolsillos, con o sin cadenita, con sus fieras sin domar aún, o con la ruedita y hasta con el hamster y el gato, porque total es la teletransportación, señores, que más da, todos vamos a llegar aquí y allí, todo a la vez, hasta las mentiritas de aquí llegarán teletransportadas allí, y será como la verdad, y ya da igual porque todo es la realidad, y así todos nos iremos moviendo en ella, en la realidad (puta y dura, pero más llevadera con teletransportación, llamé ya)y pues, la realidad siempre es así hasta multiplicada por dos (y por Dios).

(Hay que aceptar la realidad, dicen)

Entonces uno lee el artículo al galope, cabalgando entre las calvas de los científicos, colgados a sus gafas y saltándose todos sus laboratorios hasta llegar a la teletranspiortación explicada en letras que no es otra cosa que si los atómos que viajan más rápido que luz, y que si aquí se vuelve allí, que si el tiempo, que si los fotones y la luz amarilla y entonces son solo las partículas las pasajeras (literalmente) de este viaje, de este aquí y allí, de este contigo sin ti y de todo lo que se le parece.

Vea usted, tendría que transportame párticula por partícula envuelta en una luz amarilla.

Me deshago de saberlo. Como un termómetro roto y ya me entero de todas mis partículas indomables, algunas ni se quieren teletransportar o habrá que preguntarles o convencerlas.

Sí.

Y se piensa que mejor entonces uno se hubiese uno comprado un Condorito para hacer Plop! en ojotas con esas cosas simples y tontas como la vida propia porque así no se puede vivir, oiga, con esas mentiritas colgadas en el kiosko, con las voces de científicos que hablan de la realidad multiplicada por 60 coronas, con las ilusiones puestas en la ciencia (y en quién más sino, si dicen que Dios no existe) con el corazón de reloj domesticado en Ginebra y con my very own arca de Noé esperando el abordaje, aquí con la maleta hecha, con las fieras exaltadas o aún peor adormecidas y lloriqueando.




Algo cambió en todo este tiempo (¿ven?)

(Si hasta escribo con mayúsculas al inicio de la oración)







(A ver si otro día escribo el resto, por ahora es todo)

(Voy a abrir las ventanas )

Ultimamente





Ultimamente ando algo perdida, me han vencido viejos fantasmas, nuevas rutinas...

De un tiempo a esta parte, llego siempre tarde a todas mis citas y la vida me parece una fiesta a la que nadie se ha molestado en invitarme...

De un tiempo a esta parte, me cuesta tanto, tanto, tanto...

Ultimamente planeé una huida para rehacer mi vida, probablemente en Marte, seguro que alli no hay nadie empeñado en aconsejarme...

Me cuesta tanto...


(ultimamente también, más o menos es así, tal cual lo dibuja liniers )



(unas de mis películas favoritas es fight club)


(...)


(ya vuelvo)