Espen el puercoespín



La última vez que me visitó Espen fue hace algún tiempo para mi cumpleaños.

Me he dado cuenta, gracias al blog, que en estos últimos cumpleaños me han visitado animales que he convertido en amigos porque saludar por el cumpleaños es un detalle y algunos hasta me han traído regalocomo Kokorito.

Ultimamente me dicen que ando poco sociable (si supieran que celebro mi cumpleaños con gatos y puercoespines). Yo no digo nada y le digo a Kokorito, ojalá pues entendieran que a veces me gusta sentarme en un tejado o escaparme por las noches, comer solo galletitas y dormir de día para que no me digan nada, así como tú gato, que la tienes más fácil porque a los de tu especie nadie les dice nada.

Así también, me gusta sentarme en la hierba de madrugada y ver como pasan las hormigas insomnes en fila, oler la tierra y estar en silencio mientras veo que ya las noches se han ido y yo he salido del estado de hibernación, así como un puercoespín recibiendo la primavera.

Dicen que estoy poco sociable solo porque últimamente declino todos los cafecitos, lonches, cenas con vestido y zapatos altos y las despedidas de semestre y los finales de trabajo. Me excuso con mucha educación, cortesía, sutileza y elegancia y con una mentira bien escogida y bonita, pero igual me lo dicen ellos con todas las maneras contrarias a mis excusas: con impertinencia, mala educación, poco tacto y faltos de elegancia "Ay ya no quieres salir, que poco sociable, por qué te escondes??"

Entonces me digo, ay si yo pudiera hacerme pelotita y que de mi lomo salieran puas cuando las conversaciones toman el rumbo de "y qué vas a hacer en el futuro??" o "ya te acostumbraste a noruega??" " te acuerdas de fulanita??" o si pudiera lamerme la mano y hasta el brazo luego de comer y sentarme EN la mesa (que no A la mesa) a maullar luego del pescado, y por qué no, dar unos cuantos arañazos, siempre en buena onda y por juguetear entonces sería más sociable, saldría más.

Y si viviera alejada del mar, seguramente ya tendría más amigos, comos los renos y los alces. De vez en cuando por aquí me saluda un zorro pero aún no nos hemos presentado.

Pero ya saldré otra vez con los de mi especie preguntona y crítica, pero mientras tanto, déjenme que arañe y que me haga pelotita y que lance mis puas y dé arañazos cuando revuelque en la hierba o cuando en silencio me siente a ver la ciudad desde un tejado.

ay!

cuando tienes 4 años, no tienes idea de muchas cosas, pero lo que sí, cuando tienes 4 años, todo lo que escuchas se te graba en la memoria, palabra por palabra, imagen por imagen, por eso a veces se tienen recuerdos del sonido de una cajita de música o del tacto de una manta que nos envolvía cuando todavía no sabíamos ni caminar.

cuando iba al nido, participé por primera vez en una actuación y tuve que cantar esta canción yo solita subida en un tabladillo. era play back, pero yo la cantaba igual.

a mi alrededor unas parejas de niños vestidos de traje y vestido de gala, iban haciendo la mímica para representar la letra.

yo claro, cuando cantaba hacía ciertas mímicas.







puñal que corta mi puñal.


(la profe me escogió precisa porque seguro desde chica se me daba bien el drama)

lo malo es, que lo que memorizas en el nido y no entiendes entonces y solo haces mímica porque es una actuacuón y tu profe te ayuda, cuando eres grande y estás sola de pronto te pones a cantar la canción con mímica y todo y aquí viene lo malo:la cantas con sentimiento y te la crees.

y después preguntan que de dónde nos viene todo el drama latino.

(y cómo serán las generaciones que vendrán, ahora que en las actuaciones de nido les ponen reguetón: si te pones dura yo, te voy a azotar)


ay!


canto de gorrión que pasea por mi menteeeee
la ausencia de verdad, en realidad, no duele.

la ausencia de verdad es el ojo hueco del ciego que ya no le duele, es el brazo arrancado del manco que ya ha aprendio a usar la otra mano o los pies o cualquier otra cosa. el corazón que ya no está, ya no duele porque es un hueco, y uno sigue caminando y subiendo al metro con ese hueco en el lado izquierdo. la gente mete las manos en eso que nos falta y nosotrso seguimos mirando el paisaje pasar a velocidad.

aquello que ya no está ya no duele. no duele la muerte realmente, no duele la falta del cuerpo sino que nos duelen los fantasmas que nunca se van y nos envuelven en sus brazos que se pudren.

las ausencias y los vacios que están llenos de nada no duelen, son heridas secas, fondos de vasos, los cráteres en el lado de la luna que nadie ve.

no hay un dolor que nos despierte ni nos mate que se origine en esas ausencias reales, quizá a lo mucho alguna vez nos llamarán la atención, algún día oscuro donde nada brille nos fijaremos en el vacío que nos mira, y ese fondo lleno de nada nos hará un guiño para robarnos la atención de esa manera tan densa como nos roban la atención los muertos, las calles oscuras, así como nos miran abismos que miran dentro de nosotros y nosotros en ellos.

no hay un dolor, sino una atracción al lado oscuro, al querer ver en la oscuridad del pasado usando la luz del presente para iluminarlo. no hay un dolor entonces, tan solo es un letargo, un desasosiego y un agobio por aquel ejercicio de memoria de lo que fue y de lo que hubo. el recuerdo de los colores del ciego, el tacto del manco.

no hay un dolor cuando la ausencia es realmente ausencia, cuando todo desaparece luego de la explosión, cuando llega el olvido y cuando tiempo y memoria hacen bien su trabajo y lo borran todo.

ya nadie lo recuerda, ya a nadie le duele.

la ausencia aquella que duele, no es ausencia en realidad sino es una presencia constante y eterna de aquello que echamos en falta, en forma de fantasmas tan densos que se pueden tocar en todas las cosas y que nos tocan dejándonos en la piel los rastros vivos de la muerte, de la memoria de clara de hielo, del olvido que no existe y es una roca, el dolor del vacío que no está vacío como creemos sino que está lleno de la ausencia que no es ausencia sino presencia y por eso siempre sangra.

no duele el olvido, sino la memoria.

no duele la ausencia, sino la presencia.

no duele la muerte, sino el estar vivos (y con ella)


de eso me di cuenta hoy al salir de la ducha, hace poco cuando de pie y desnuda miraba el departamento vacío.

milagro

ayer fue un día vacío
uno más
como estos que se han ido
como estos que vendrán


en la tele no daban nada
solo disparos en un colegio
patadas en el estadio
unas mujeres gimiendo
dos cucarachas apareándose

me puse a pensar
cuando el hastío me hizo pedazos
que a veces
uno agoniza frente al televisor
y hasta se muere
en estos días vacíos
en salas de espera
y de pronto
y quizá
porque nos apareamos como esas cucarachas
y gemimos como esas mujeres
puede
quien sabe
que haya dentro de nosotros una vida
que también agoniza
y espera
y se hastía

aquella frase
el milagro de la vida


que se habrán creído
las matronas
y las del vientre hinchado
hablar de milagros
de la vida antes
de la de después
y que tú no sabes nada
y los pañales
y la competencia
entre sus milagros
corriendo por todos lados



al parecer ser madre tiene ventajas
te da tal iluminación
para comprender milagros



y suene como suene
narcisismo
ego
ya me lo han dicho
y qué
(es mentira)

sé que yo soy un milagro
(tú también)

así
con mis ojos tristones
mi intolerancia a la lactosa
(y a alguna que otra gente)
mi insomnio
mis dibujos horribles
mis ganas de llorar los domingos


soy un milagro

un milagro que no pronuncia bien la erre


qué dirá dios
que se supone
es él el milagrero
o que dirán los santitos
que aparecen en los clasificados
dan fe
de sus milagros

que dirán las señoras
que venden velitas
y milagros
y yo siempre les compro
velitas y milagros
porque tengo un santo
y voy a la iglesia
a veces con mis flores
a dar gracias
o a pedir algo
(así cualquiera)

que dirán si les digo
y una velita y un milagro
para mí
para ti

porque es el milagro de la vida
y todos somos milagros


tú con tus velitas llenas de polvo
yo con mis zapatos remendados


pero también pienso
que dada la situación actual
un tío entra armado a una escuela
mata a treintaytantos
todos dicen ahora que era raro
nadie dice que estuvo triste
y que la solución es poner armas
en manos de los más inteligentes
eso lo dice
el presidente más inteligente


(sobre)vivir ya es un milagro



hay gente que dice
que dios les habla
y que llora delante de ellos
y que es un milagro

no sé

lloran tantos a diario
que es casi como si llorara dios
pero nadie dice nada



y ahora me acuerdo
que en el colegio
en todos los salones
había un cartelito


dios me ve


pero yo sabía
que faltaban otros cartelitos
los otros sentidos
dios no escucha
dios no habla
dios no huele
dios no siente en el tacto


solo nos ve
en su sofá
como yo veo la tele
derrotada
y él también derrotado
y pienso en milagros


y yo le digo
dios
si tú me ves
aquí en este sofá
entonces
ya ni siquiera
te hablo de los bebés
ni de las probetas
ni de la ruta del semen
ni de mis ovarios

qué pasa entonces
con el milagro de nuestras vidas
dios
de esa vida
que aplatatamos
en el sofá
o en la oficina
cada vez que nos derrota
el hastío

(¿?)

el milagro de la vida
así dicen
hasta en los documentales
salga un bebé recién parido
llorando
o salgan unos patos chinos
rompiendo huevos
envueltos en babas
y aleteando


así pues
por eso
todos hablan de milagros
y la verdad es que no hay
solo hay
el sofá
la tele
las mujeres gimiendo
los hombres disparando
los patitos alteando
los ancianos cojeando
las cucarachas apareándose
los bebés chillando
(milagros no planeados)
las velas ardiendo
los santitos de yeso descascarándose
las iglesias vibrando



y encima de todo
el cartelito
dios nos ve


nos ve


eso
y
nada
más
1.


te has puesto a pensar
que si quieres escuchar el corazón de la tierra
tendrás que ahogarte primero en el fondo del mar

(?)

allí
podrás pegar tu oreja
a la tierra viva
a la herida ahogada
y escucharás finalmente su corazón
ardiendo
el magma sumergido
el fuego
rodeado de agua


la tierra es solo un hueco
lleno de agua
piedras
lodo
(tú)
(yo)
una cosa dentro de la otra
golpeándose
fundiéndose


la tierra servida en un bar
un vaso de ron
el corazón que arde
un cubo de fuego
encerrado en un hielo


he pasado noches
escarbando entre la arena
las rocas
el barro
con las manos ensangrentadas
tratando de llegar al corazón


(tuyo)
(mío)
(nuestro)
(si es que está unido
aunque a veces no creo)


buscando el tesoro
el fin del cuento
el corazón
la piedra angular
el centro


cuando de pronto me he dado cuenta
que no sirve de nada
romperse las manos
perder las uñas
y agotar las fuerzas
para llegar a ese centro


hace falta
solo
cerrar los ojos
hundirse
caer hasta el fondo
dejar de respirar
morir
para escuchar al corazón
y saberlo vivo
y ardiendo







2.

cuando no duermo
se me da por hacer bombas
aunque a estas horas
nadie me venda
ni pólvora
ni cables
ni metralla
ni relojes


nadie me venda mi propia vida
para reventarla de nuevo



todo cerrado
hasta tus ojos
pero igual
armo una bomba
con lo que tengo



con tus silencios cortantes
con mis preguntas sin respuesta
con tus migajas que dejaste
como clavitos
sobre los que duermo
y con los que me alimento
la metralla de mi vida cotidiana



tomo tu corazón
(lo tenía en una maleta)
lo envuelvo en una postal nublada
y lo ato con mis venas


cable rojo
cable azul

sístole
diástole

la pólvora la encuentro
en los rincones de mi cuerpo
en el olor de tu camisa
en la saliva
en la sangre acumulada
en alguna lágrima ácida
en la sangre de las sábanas


un polvo

pólvora


y finalmente el reloj
mi corazón
su tictac programado
con mis años que son menos
más deprisa
con el tiempo que te he dado
con mi impaciencia al galope
y mi noche de día
con mis siete horas más
sin sueño

un punto

(.)


todo estalla

(todo-está-allá)