mi cabeza es un baul lleno de cosas.



y las cosas van saliendo al ritmo de mis pensamientos y van llenando mis espacios.




porque a veces cuando pienso en escaparme, por el pelo se me enreda una carretera y sus autos veloces, todos queriendo recogerme, mientras yo de pie sobre mi frente, hago autoestop y viajo por mi sienes escpando de mí misma y tomando la ruta -otra vez- hacia mi cabeza para que ahí nadie me encuentre y me hundo hasta lo más profundo buceando en ese baúl que está lleno de tantas cosas y a veces de nada.



porque a veces me siento absolutamente sola y pienso que no hay nada, que no me queda nada, ni siquiera en la cabeza y todo es un hueco y entonces el baúl desaparece y sólo hay algo que está vacío y oscuro, y al fondo, solo queda un poco de polvo que yo toco con las yemas de mis dedos y esparzo por las paredes de mi casa.





y camino a ciegas, quieta, como si quisiera llorar pero construyendo un dique delante de mis ojos, alternando las piernas de mis pensamientos que dan pasos que avanzan hacia cualquier parte y llegan techo y me quedo ahí de cabeza convertida en murciélago, esperando a ver algo.



y de pronto veo un hilo que flota en el aire y por el desciende una araña que se mete a mi cabeza y teje su tela y me envuelve, y pierdo mis alas de murciélago y me quedo quieta mientras me van rodeando mis pensamientos en espiral, y yo misma me vuelvo un capullo, envuelta en cosas que ya he visto como la aurora en el polo y la niebla en lima. me envuelvo de caras sin nombre y de gestos ajenos en mi espejo, me envuelvo de otros idiomas y de muertos, me envuelvo en el humo rosado de una chimenea, en las llamas de una fogata al pie de una montaña, me envuelvo de pétalos de margaritas deshojadas y me envuelvo en la baba de la tristeza y el pasado que se pudre.



y espero la primavera pensando en ejercitos de mariposas que salen de mi boca y el capullo se abre, y yo desnuda y con alas y las mariposas que vuelan al ritmo de mis pensamientos, que vuelan y me visten ahora de azul y se vuelven un tapíz de la sala de espera donde estoy yo con un brazo enyesado, con el corazón en la mano, y el accidente y esperando a que llegues.




hasta que te veo y te abrazo y cae el yeso como una columna en atenas y se rompen los dioses y mi cabeza se llena de sangre y de sal, del mar con todos sus peces y de atardeceres que arden, como si mi cabeza fuese ya no un baul sino una pecera y nosotros nadando, buscando la orilla y la arena, hasta que el mar nos arroja como peces muertos y así se siente el deseo que nos raspa en las escamas.




y caminamos por calles estrechas y sin nombre y nos saludan las prostitutas y nos emborrachamos en un aparcamiento que solo tiene autos rojos y verdes y nos convertimos en caballos que galopan y dejan atrás los autos hasta llegar a un bosque donde somos otra vez tú y yo y hacemos el amor otra vez y los cipreses se mueven en ondas y las estrellas giran como en un cuadro de van gogh




y de pronto desapareces y es sólo aquí en mi cabeza que tu ausencia no me duele porque seguramente te has ido al fondo de mi pensamientos a mezclarte con las mariposas y las arañas, a mirar como copulan mis padres cuando me concibieron, a bucear entre miles de granos de arroz o hundirte en la nieve de mis días, a saber como es el tacto de las manos de mi abuela, no me duele que ahora ya no estés porque seguro te has ido a jugar con mis muñecas rotas, a tomarme esa foto en esa montaña a 4500m seguro te has ido a conversar con mis amigas de la infancia o a disfrazarte de cualquiera para desvirgarme entonces cuando tenía menos años.



y yo sigo viajando sin ti y me veo sola dentro de un cuadro, más delgada, más pálida, más alta, frente a una ventana, la página 55 de ese libro de hopper y salto al vacío con ese pensamiento suicida de ruleta rusa, de gatillo, de millones de pastillas, ese pensamiento que siempre está escondido junto a las fiestas de navidad y la tomatina, y las euforias del resto y yo ahí sola otra vez sin pensarlo dos veces, saltando del cuadro al vacío y en el fondo una canción de leonard cohen que a veces me despierta



everybody knows that the boat is leaking
everybody knows that the captain lied
everybody got this broken feeling
like their father or their dog just died





y entonces no me muero porque el aire me sostiene y me levanta, me visto de una nube y atravieso el oceano, y veo como amanece en europa en invierno y en el sur de italia alguien se muere solo en una montaña y sigo viajando por el mediterráneo y las medusas brillan y yo cierro los ojos y vuelo como en mis sueños de adolescente.




y llego a mi casa y sobrevuelo la ciudad solo para ver el desorden de mi azotea y de la tuya y de las azoteas de todos los que conozco como si rebuscara entre sus pensamientos, y me muevo entre tus cosas viejas y las de ellos, y me encuentro tanta basura, tantos tesoros, tantos muertos y tantos gatos.









y me quedo con uno y le pongo nombre y vuelvo.





y me tumbo en el con él sofá antes de escribir esto.







con mi gato, recién salido de mi cabeza.










1.


me gusta despertarme

y estirarme en tu voz

grave

columpiarme en tus cuerdas vocales

el mundo es un king size

me digo

y estiro mi mano

hacia el otro lado

y palpo tu cuerpo

sus filos

hundo mis manos

en tus costados




a veces te empujo

con las palmas abiertas

o con los puños

como si no te quisiera

pero es que te quiero tanto

que he perdido el miedo

a hacerte daño






2. (pérdida y embargo)


desde que te conozco

he perdido muchas cosas

esto ha sido

el amor

con embargo

porque he perdido

mi ropa

(aún no llega)

la cabeza y mi sombrero

el corazón que te llevaste

mis mentiras bonitas

y mis verdades a medias

he perdido mis "ya nunca más"

y he perdido mi nombre

porque mi nombre en tu boca

siempre suena distinto

como si fuera un cuento

he perdido

mis manos en las tuyas

mis ojos que miran lo que tu ves

mis palabras que no hablan

mis trazos que dibujan tu nombre

hasta he perdido mi cuerpo

y lo he dejado sobre el tuyo

y también he perdido el miedo

ya lo dije

porque el miedo desaparece

cuando duermes a mi lado





3. (miedo)


por eso hace algunas noches

debajo de mi cama

estallaba una guerra

en el cajón de velador

alguién se moría

en el techo de mi habitación

un agujero blanco

como un tajo vacío

descendía

lento

aplastándome

sin que la ciudad supiera

nada

como si no se supiera

que el dolor

la melancolía

y el desamor

(con amor)

sucede

en lo cotidiano

de una habitación

con las paredes

de color

y sólo te queda

dormir abrazada al miedo




4.- (...)


no he venido a decir

que dormir sin ti

a veces puede ser

tan triste

como la guerra del silencio

como los tranvías quietos

como la soledad que arde

como las muñecas rotas

como la niebla en octubre

como los peces muertos

y los gatos enfermos




5.- (guerra)


porque hablar del sin ti

es una historia larga

tan larga

como la de las guerras infinitas

que empiezan con un dios al medio

y dos bandos

casi como ese amor al medio

y tú y yo a los lados

esperando la guerra

(por eso esto no se termina)
















así es este sin ti


amargo

como los disparos de esas guerras

con sus dioses borrachos

y sus niños huéfanos

el sin ti es así de cruel

como la noción de nuestro tiempo atrasado

y la mentira del olvido

el sin ti es la plegaria del deshauciado

sentado en un parque

que no conoce a ningun médico

que no conoce a ningun santo

ni tampoco a la esperanza

ni a la fe

ni a las demás hermanas

porque el sin ti

es un huérfano de todo

esperando a que llegues

y te reconozcas

en mí

en el adn que dejaste

en mi cicatriz con tu nombre y apellido

así es este sin ti sin hogar

vagabundo

que se mueve

por ciudades

y husos del deshuso

duerme en asilos

de tantos nombres

con tantos hombres

escuchando las peroratas de los enfermos

sin televisión

ni palomas

ni enfermeras

así es esto

el sin ti contigo

en mi vida sin ti

siempre contigo

es terrible

porque es simple

como el dibujo de una niña

mal hecho

y a lápiz

sin piso

ni casa

ni árbol

ni fondo

así de simple

sin sombras

como todos los hoteles

los carnavales

las ferias

los conciertos

las playas

las ciudades

todos

sin ti

así tan simple

como ver a un niño llorar

o a un pájaro caminar

tranquilo

con las alas rotas

así el sin ti

es mi botiquin vacío

y yo con esta fiebre

tendida en el piso

delirando

convirtiéndome en agua

porque también el sin ti

habita entre mis muslos

y en el eco de mi sexo

en mi paladar sin ti

como una catedral vacía

con sus paredes que lloran

mi saliva espesa

mi sangre oscura

el sin ti

en mis párpados pesados

porque no quieren ver

el sin ti

dibujado en mis ojeras

en mis pasos

en mis suspiros

en mis bostezos

en mis latidos










por eso

no quería hablar del sin ti

porque ya ves

es bien largo

complicado

absurdo

no se acaba

no duerme

y no respira

como las horas

como el encierro

como yo

a las 5.18am

como el galope

en la cabalgata

sin riendas

hacia el sueño

hacia el pasado

a lomo de un dinosaurio

extinguido

buscando nuestro futuro

(nuestro)

en el óxido

en las paredes

en las postales

en el amanecer que nos mataba

en la ciudad que no dormía

como bucear en la arena

con los ojos abiertos





asi es este sin ti

como esta paz que nunca llega

desde hace millones de horas

desde ese aeropuerto

desde hace tantos viajes

sin ti






ese sin ti

que no duerme nunca contigo

y ese tú

que nunca llega

a este parque de mis vigilias

para dormir sobre tus rodillas

en un banco

mi vida

(nuestra)

aunque

sea

toda

una

siesta

































(espero que con esto haya saldado mi deuda de canción)
puedo decir

que tengo un par de decadas

y un poco más

y que en este tiempo

(que es más o menos)

en realidad

no he aprendido nada



no



pero eso sí

he visto

(y hecho)

durante todo este tiempo

muchas cosas

y me sale

hacer una lista

así

ahora

porque no puedo dormir




una vez vi a un ciervo muriéndose

a un borracho vomitando

a una niña perdiéndose en el supermercado

a un santo subiendo al cielo

a una chimenea arrojando humo rosado

a una puta saliendo del trabajo

a un guardia arrestándome

a un ciego llorando

a unos junkies inyectándose

a un ladrón escapando en metro

a una mujer agonizando

a un cantante desmayándose en el escenario

a un escritor mintiendo (todos mienten)


bueno

eso

es nada

una lista corta

todo lo que vi

una vez

en un mes




pero aún me quedan

por enumerar

más cosas

que también he visto

cosas más bonitas

como


el amancer rojo

los dos en el espejo

la aurora boreal

el mediterráneo de noche

mi gato soñando

los niños volando una cometa

la gente cantando en un concierto

la ciudad en silencio

el otoño de cobre

el aeropuerto vacío

el van gogh a solas

la casa de cortinas negras

los campos de girasoles

el desayuno lento

la canción en italiano

las nubes violetas

los extraños sonrientes

los bares llenos




entonces

yo

podría seguir

toda esta noche

haciendo

listas infinitas

de todas estas cosas

para ver

si es qué algo aprendí




y sólo he aprendido

a guardar cosas

como si fuera

un archivador




un archivador de carne

con pelos

y ojos

lleno de sangre

y de fluídos

con cajones que respiran

con carpetas que laten




eso y nada más




por que no sé




no sé

con este par de décadas

y un poco más

no sé

qué quiere decir la gente

cuando dice

"uno aprende con los años"





alguien me puede decir

(por favor)

qué carajo es lo que aprende uno?





si yo

desde hace años

siento lo mismo

que no aprendo

y que no sé nada

y con lo que he visto

sé menos

cada vez menos

dos décadas

y un poco más

y no sé nada




y a veces

hasta me da miedo





no sé

si es que debo

seguir o parar

ir o quedarme

hablar o callarme

no sé si quiera

si es que ahora

deba

ir a dormir

o seguir pensando

en todo lo visto

y lo hecho

como si fuera

la misma película

la misma canción

de mi vida

la única que tengo

dentro

y en silencio

sobre el rush & die

1.


todo comenzó un día viernes.

yo caminaba como un ekeko por los pasillos del aeropuerto de schiphol, cuando de pronto vi, que en sentido contrario, venía salman rushdie.

era él.






(siiiiiiiiiiiiiiiiiii era eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeel lo jurooooooo)


cargaba un bolso (quizás una potátil) y arrastraba a una silenciosa maletita de mano (quice imaginar que era una samsonite ultra light) con ruedas de goma que parecía flotar. al hombro, llevaba un suéter de color azul pizarra (creo que así se llama el color) como lo llevaría un adolescente en los ochentas. el resto, vestía de negro.

lo poco que pude ver es que viajaba ligero y tranquilo. parecía estar de paseo por ese aeropuerto mientras yo caragaba hasta lo más inútil que alguien se pueda imaginar porque siempre pienso "pueda que me haga falta"


(nada me hizo falta en ese viaje de donde regresé desnuda)


yo miré a a salman rushdie caminar a mi lado. puse todos los bultos inútiles que llevaba conmigo en el piso y me quede quieta, de pie en la banda autómatica, de espaldas a mi destino y viendo como salman rushdie se alejaba.








mind your step



decía una voz de mujer enlatada.

cogí mis bultos y seguí andando.

(sólo tengo un libro de rushdie, the ground beneath her feet)








a veces creo en las señales.

así empezó ese viaje
yo llegaba cargada y rushdie se iba ligero.

quizás escriba sobre ese viaje.

and the ground beneath her feet (bono cantando)
let me love you true// let me rescue you// let me bring you to where two roads meet







2.


una vez escuché que en las fotografías de los anuncios de alcohol, había escondidos (sobretodo en los cubos de hielo) siluetas o sombras con imágenes de sexo.






será verdad?

quizá me lo diga
el publicista de enfrente



aquí en noruega está prohibida la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco (en tv, en radio, en papel y en paneles, o sea en todas partes) entonces pensé que a lo mejor también se podían ver esas cosas en otros avisos.

hoy que tuve que tomar mil autobuses así que en cada parada observaba los anuncios.

vi a todos los ositos de goma haciéndo una orgía y las burbujitas de la cocacola eran miles de pares de tetas que volaban dentro de la botella.


(voy a seguir buscando)




3.

antes solía hacer ciertas cosas.

manejar de madrugada, comer chicle para dormirme, leer (y terminar los libros), caminar sola los domingos, enumerar las cosas y hacer inventarios inútiles.

ya no hago nada de esas cosas desde un tiempo a esta parte.

creo que me estoy olvidando de ser yo misma, pero a lo mejor, un día de estos, me acuerdo y vuelvo.

por lo pronto hoy he manejado de madrugada y le he puesto números a esto de aquí.




4.

estaba lloviendo.

manejaba en silencio, sin música, solo escuchaba las plumillas sobre el parabrisas y las gotas de lluvia.

entré a una gasolinera y me mojé un poco con la lluvía. se sentía bien.





5.


siempre que uno entra en las gasolineras tan tarde, me da la impresión, desconfían de uno.

eso sentía.

pagué un sandwich (debí coger el de tomate y no el de salmón) y un café.

juro que cuando atravesé el umbral de la entrada del negocio, la dependienta suspiró aliviada.


sí, yo sé que por estos días hay muchos asaltos.


pero nadie asalta una gasolinera en pijama y despeinada.


no sé, me parece, hay una desconfianza -a veces- hacia la gente que no duerme.



los insomnes somos personas honradas y doblemente trabajadoras.



(he dicho)



6.


hoy día me pienso acostar a las cuatro de la mañana.

sí.

y me voy a levantar a las 8.

porque tengo unas pastillitas (venta bajo receta médica) con timer incorporado.

si te tomas una duermes 8 horas, si te tomas la mitad, duermes 4.

y además, voy a masticar chicle para dormirme, así voy empezando a volver a ser yo misma.





7.


y ahora pienso que existen dos tipos de personas.

las que te hablan en porcientos y las que te hablan en mitades, tercios, cuartos...

yo soy de las segundas.

a veces digo: tómate la mitad y un poquito más.

y hace poco conocí a uno que me dijo así: take only a sixty percent dose.




¿ah?
creo que me pasé
(...)




la
mitad
y
un
poquito
más.







8. (el ocho)



y mezclando el sixty percent dose con la mitad de mi pastillita timer tuve una pesadilla.

fue bien larga, horrible. me dejó muda todo el día.

la pensaba escribir aquí (la tengo en un papel) pero ya la conté.

(es que yo siempre cuento/escribo las pesadillas)





9.


esta es otra pesadilla que tuve hace unos años.

esa vez soñé que estaba muerta.

(pero yo no sabía)

y estaba sentada en el velorio conversando con la gente sobre cualquier cosa hasta que me vi en el ataud.

y dije:


pero si yo estoy viva!!!


pero nadie me hacía caso.




(parece un chiste malo, pero fue una pesadilla)







por favor, no se rían

















octubre

wake me up when september ends



dice una canción








en lo que quedó del mes me la pasé viviendo de pie al final de mi misma, esperando a que suceda el temblor o el accidente.

esperando descalza a los cristales rotos (botellas de cerveza de color otoño) camuflados entre las hojas.

esperando algo: el grito , la noticia, el disparo, el portazo, la espada.

en estos días he sido atacada por un virus. el virus de la espera.

lo padecemos todos.

es el virus de los que miran a través de las ventanas los domingos, de los que caminan por pasillos solitarios, el virus de los que siempre pierden el autobus, de los que buscan cosas (y respuestas) en el cielo raso de las habitaciones vacías, de los que cargan nada en la canastilla del supermercado, el virus de los aeropuertos a solas, el virus del cansancio de la esperanza, el virus de las cabinas de teléfono y los números que no contestan, el virus silencioso de los que fuman, de los bomberos que se adormecen mirando el fuego del sol, el virus de las madrugadas y los bares cerrados, el virus que ataca a los órganos que cuentan horas días años y se desgastan, el virus de los que hacen cola, de los que compran agendas para no escribir en ellas, el virus del quizá más tarde virus, el virus que no duerme y que te deja cicatrices en el calendario.

este virus ataca también a las cosas, a las botellas de vino vacías tiradas en el piso. rotas y desangrándose, esperando el accidente o los mil pedazos, ataca a las cosas de nuestra mesa de noche que no sabemos qué son y se quedan ahí por años, a los medicamentos que nos salvan a punto de expirar, al los filos de las navajas, al polvo sobre nuestros espejos, a las bombillas trémulas en nuestros días más oscuros.

este virus no nos mata.

pero tampoco nunca se muere. siempre está ahí, el virus de la espera, esperando a meterse dentro de nosotros.


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(hace días estuve esperando en una parada de autobus. miraba el cielo como pasaba del anaranjado, al lila, al violeta, al azul gris y oscurecía. me puse los audífonos para escuchar música y el audífono derecho se había echado a perder. quizá algún cable desconectado. estuve un buen rato escuchando música por un sólo oído, con los dos audífonos puestos no estaba mal pero tampoco era lo mejor. pero cuando venía una canción que me gustaba mucho, quería que se metiera por mis oídos, que golpeara mi cabeza y que me vaya bajando por todo el cuerpo hasta que la melodía me envuelva completamente. pero no se podía, ni con el volumen al máximo. pensé que hay relaciones que son como un ipod y unos audífonos dónde sólo uno funciona. hay música, todo es muy hi-fi y se trata de poner el volumen al máximo en las cosas cotidianas, pero nunca nada nos llega a invadir, envolver o estremecer, aún cuando hasta es posible recargar la batería)


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el calendario me dice que septiembre ha terminado.

el calendario es mi pasado reducido a fragmentos, descompuestos en años, meses, semanas, días, y luego los relojes y sus horas, minutos y segundos, todo esto para que se nos haga más facil digerir el paso del tiempo y todo lo que con esto dejamos atrás, todo lo que no conseguimos, para no sentir que de golpe se nos está yendo la vida, sino en pedacitos.

lo que conseguimos, suele ponerse a un lado, el tiempo no lo toca, está ahí, un todo, entero, un objeto del recuerdo: una foto, una canción, un lugar, un color... y todo viene junto, años reunidos en una canción, miles de caras aparecen en un sólo lugar, un color te lleva a un lugar y así todo un círculo.

lo que no, lo que no tuvimos, dimos, vimos, hicimos, amamos, nos lo recuerda cada día el calendario.


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åååååååååååååååååååååååååå
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(el calendario tiene más hojas por delante y eso es el futuro. en realidad creo que el futuro no existe porque ahora yo soy el futuro de mi misma hace unos minutos cuando empecé a escribir este texto. cada palabra es una vía al futuro que pasa por delante como la líneas blanca de nuestra carretera. cada palabra son pasos que se van dejando atrás y no hay futuro como estación. si miro hacía adelante como mirando al futuro, puede que me encuentre con la mirada del otro que está mirando también hacía su futuro en la dirección opuesta. a veces pienso en el futuro porque quisiera saber a dónde me va a llevar esta espera de la nada)


ææææææææææææææææææææææææææ





esta sala de espera sin esperanza



(dice otra canción)










tengo algunas razones

señores

para no querer creer

en la esperanza

porque la esperanza

lo disfraza todo

nos hace creer

que los pájaros

de las mañanas

golpeando nuestras ventanas

son nuestros muertos

que queremos tanto

y nos faltan

la esperanza

nos hace creer

en los ladridos de los perros

como mensajes

que nos envía

ese alguien

desde lejos

la esperanza

ha inventado

la historia

de las dos caras de la luna

y los amantes

mirándola

al mismo tiempo

la esperanza

dice

que no existe la tristeza

sino estados

transitorios

que todo pasa

eso nos dice

la esperanza

la de las almas gemelas

para seguir andando

la del viento

que lleva mis palabras

a tus oidos

la esperanza

ha inventado

eso del amor

y del lenguaje

en los silencios

y las miradas

porque la esperanza

sabe muchas historias

la esperanza

esa

nos repite frases

a todos

iguales

las mismas

después de la tormenta

no hay mal que dure 100 años

el tiempo cura las heridas

nos miente

nos promete primaveras

en inviernos que nos matan

pero nadie nos ha quitado

las tristezas

los inviernos

las tormentas

ni los 100 años de males

y las heridas que sangraron

señores

duele saber

que a veces la esperanza

no existe

es sólo una ilusión

son sólo pajaros con frio

son nada más que dos almas

igualmente solitarias

(y no gemelas)

perros vagabundos

que ladran

gente que se mira

silencios

ya no hay mensaje

ni entrelíneas

mientras

los amantes

que ya no aman

solo miran la luna

esperando

cualquier cosa




la esperanza

te puede regalar

la caja de pandora

abierta

llevarte a una sala de espera

y decirte

que ella es lo último que se pierde

para luego

abandonarte

y darte cuenta

que en la caja

no

hay

nada










(en noruego existen tres verbos para esperar:å vente, å forvente, å håpe. el primero se usa cuando uno espera el autobus, el segundo cuando uno espera, p ej, consideración de los demás -pero suele no suceder-, y el tercero cuando uno espera con esperanza... en ingles to wait, to expect and to hope...en castellano, yo solo (te) espero y a veces se me confunden los tres verbos)