hace un año y poco más mi vida era igual a la de ahora pero no lo mismo.
hace un año me trajeron a mi gato.
cuando llegó a la casa no quiso saber de nada y pasó días debajo de un mueble.
un día salió y me miró como diciéndome: bueno, está bien.
y ahí empezó todo.
comía de mi mano y dormía conmigo todas las siestas.
poco a poco se convirtió en el dueño de casa.
hace un año escribía este blog sin gato, que es igual pero no es lo mismo.
hace un año no quise tener fiesta de cumpleaños. me metí debajo de un mueble por varios meses hasta que salí un día después de meses y dije: bueno, está bien.
y ahí empezó todo.
empecé a comer y a dormir las siestas.
poco a poco volví a ser dueña de mi vida.
(regresé)
yo no sé que es lo que pasa cuando uno cumple años.
me miré en el espejo esta tarde y he tratado de ver si es que tengo alguna señal, pero no hay nada.
también he mirado a las cosas, y a mi gato y todo está igual muy en calma.
(será la calma antes del temblor)
(?)
1. saludos de cumpleaños.-
hay saludos que te deshacen en dos líneas:
pensé mucho en tu cumpleaños, pensé en cómo te saludaría y qué cosas te diría. a veces uno puede ser muy ingenuo. ahora sé que después de algunas experiencias solo queda la reminiscencia de lo que se hizo, alguna que otra carta, un libro mal escrito y luego el olvido.
hay saludos de sonrisa en una línea, una voz que te parte desde lejos, una llamada en medio de la fiesta, una conversación en una cama que parece un regalo, una mueca y las vocecitas dejadas en esta ventanita.
(gracias a todos)
luego cerré el mail y empecé una fiesta.
2. fiesta.-
ayer kokorito y yo dimos una fiesta. los dos íbamos vestidos de negro.
(aunque el huyó cuando el volumen de la música le erizaba los pelos)
hubo piñata (de ratonaza) globo, serpentinas y un payaso muy ameno que se fue temprano.
en la mitad de la fiesta nos quedamos a oscuras porque se quemó un plomo.
yo no sabía donde estaba la cajita esa donde están los plomos, ni siquiera sabía que tenía una, tampoco tenía linterna, así que tomé una de las velitas del pastel y salí en busca de la cajita.
resulta que hay plomos de 10 y de 20 amperios, se había quemado uno de 20 y solo había respuestos de 10
dos de 10 no reemplazaban a uno de 20.
yo me decía que a veces se nos queman los plomos de los años y no hay año que reemplace al otro para que se nos ilumine la habitación.
y también hay años a oscuras, plomos quemados, y no hay repuesto, hay que cambiar todos los cables y hasta cambiar de casa.
fue un rato muy bonito de la fiesta: en penumbra, no nos veíamos las caras, no había música, solo voces en los filos de la mesa, solo risas que se chocaban a oscuras.
luego bajó el casero y volvió la luz.
(pasó la fiesta)
(...)
H
(casa revuelta)
3. saca el sake
quedamos una amiga japonesa, yo y un six pack de sake.
(en japón lo venden en tetra brick y con cañita)
ella me habló de los cada 7 años
yo sorbía de la cañita mientras pensaba: mis años 7 caída de dientes, mis 14 descubrimiento del mundo, mis 21 de la ruptura del templo y del mapa del tesoro (antes yo era como indiana jones, pero ya he perdido la costumbre) y los años que vienen qué serán.
lo sabré dentro de 7 años.
no existe el destino, me decía y que saque más sake, solo existe lo inevitable y escuché una voz desde lejos diciéndome lo mismo al oído: lo inevitable.
(tú en el dentista y yo con un dolor de muelas)
inevitable como el encuentro y la partida. como la escala en amsterdam y como lo que nunca se termina o como el libro que madruga sobre tu estante en lima.
el sake saca todo.
(y es buenazo!)
kokorito volvió a las 5am y se tiró a dormir, a mí ya se me había acabado la fiesta. nos hicimos esta foto.
ya veremos que pasa en siete años.
(!)