ayer fue un día bonito, después de todo además ya era casi fin de semana y esa tensión de los inicios y de los primeros días desapareció.
(ya hablé, ya expuse y dije cualquier cosa como siempre y parecía que hablaba en serio, confiada, serena y con la mirada bien puesta, así es como cerré un capítulo, ya sabes, y duele un poquito cuando son las tres de la mañana, pero que más da, ya se acabó. hay que salir del agua y seguir caminando)
a mí nadie me cree que soy de verdad, pero la verdad es que de verdad soy de verdad. sí. pago impuestos, tengo DNI y que lo diga el sistema, sino, que cada año me pide una foto carnet y es el único que sabe de mi metamorfosis, y sin embargo existe gente que parece de mentira y cada día me topo con más con gente de ese tipo y me dan ganas de preguntarles :
les jalaría la corbatita o el pelo, les daría un empujóncito y les diría que por favor me repitan las frases para ver si así descubro el hardisc programado que llevan dentro.
les pasaría los dedos por los labios a ver si se despintan.
que miedo.
así una vez me enamoré de un robot, pero eso no volverá a pasar.
ayer fue un día bonito como ya lo dije, pero difícil, hasta me tembló la voz, un poco las manos, pero ya pasó y nadie lo notó.
toda la semana he ido a la universidad, como estudiandte aplicada oh sí, además pasan lista, la asistencia es obligatoria y bueno lo único malo es tener que levantarse temprano, porque el curso que estoy tomando está bonito.
hoy nos pusieron en un salón que tenía el techo de cristal, es en serio, son cosas del welfare escandinavo, a mí no me pregunten, pero que bien resultó la clase de hoy, me la pasé mirando el cielo y de vez en cuando la lluvia que nos revolvía todos los conceptos.
(el cielo estaba despejado por ratos y luego oscurecía y venía la lluvia. pensé en escribir sobre eso en los márgenes de mi libro de análisis cualitativo, pero el cielo ya debe estar cansado de que siempre lo estén escribiendo, pobre)
me regalaron flores